… y creo que te interesará diseccionar para el blog o para lo que sea. Va todo en orden para que se comprenda: la polémica nació a raíz de un poema supuestamente “fuerte” de una compañera/moderadora de una lista de poesía (a la que yo enviaba la mayor parte de mis poemas), a quien tuve el gusto de conocer y cuya poesía admiro y envidio desde lo más profundo… [...]Verás que ella transita otros caminos pero que en algún punto coincidimos en cantar y alabar y exaltar siempre el amor y, sobre todo, al hombre, al ser humano varón [...] Por eso quiero enviarte esto, creo que te va a gustar, interesar, intrigar, etc. Además, la polémica suscitada es imperdible, tiene ribetes humanoides y bienpensantes que te harán brillar los colmillos vampiros y sacudir el aguijón como un perro sacude su cola de contento, ajajaja. [...].

El poema:

Una gota de semen me muerde el labio
mi estoy mirando los ojos
no es semen amor
es una lágrima mortuoria
son hijos sin madres
son monedas al azar
me estoy minando
me falta el sabor que depuraste
muerdo el labio de tu semen
se me archiva el mundo en la garganta
sigo tus pájaros
-no hay mirada más tierna
que la de un hombre después del amor-
no, de ninguna manera es semen
son gritos de padres
torres de babel
la primer máscara del mundo
el simio del comienzo
la Eva que inventaron
para que ellos también puedan parir
son tus manos animales
la gota de un hombre
en mi labio que muerde.

Dana

No voy a postear la polémica: es demasiado extensa, y aunque haya muchas cosas interesantes allí, preferiría que se genere desde aquí algún comentario afín.
Simplemente, agregaré dos mensajes de Drenka al debate en cuestión, y el último mensaje de dicha polémica, que fue introducido por la misma Drenka como “síntesis perfecta, además”.

¡Bueno! Por fin un poco de sana e interesante polémica. Sólo diré que con esto se confirma plenamente la teoría que reza que la poesía (pero se puede extender al arte en general) es, ante todo, TRANSGRESIÓN y que el lenguaje está allí para ser literalmente asesinado (si me permiten la osadía) por el poeta, en un asesinato que lo mata, purifica y renace al mismo tiempo. Por eso seguimos (¡y seguiremos!) escribiendo poemas, seguiremos pintando, componiendo, etc. etc. porque el hombre necesita expandir todos los límites de lo humano con lo que tenga a mano (y perdón por la rima).
No es un secreto para nadie que yo admiro PROFUNDAMENTE la poesía de Dana, y que celebro cada día haberme topado con ella porque su propio impulso impulsa conjuntamente a quienes estamos a su alrededor, nos muestra un posible camino, nos dice ‘por acá también se puede ir’ y eso, en mi opinión, es impagable. Y ese posible camino puede ser tortuoso, oscuro o diáfano, poco importa pero nunca será complaciente, pues entonces dejaría de ser poesía para transformarse en un sucedáneo inofensivo. Esta es la cuestión, ya lo dijo Aldo Pellegrini: la poesía es SUBVERSIVA, no se concibe a la poesía sin este rasgo que toca al hombre en lo más profundo y lo hace salir de sí, lo trastorna, lo hace detenerse en su andar y mirar atentamente qué pasa en su interior, a qué se debe este ESTREMECIMIENTO. Poco importa si el poeta es hombre o mujer o si lo leen chicos o elefantes, si se fuma una casa o se toma un litro de alcohol de quemar. Esas consideraciones no hacen al hecho poético en sí, se quedan en la periferia de la esencia, en el mero accidente. Es una pena que se lea la poesía de esa manera, pensando que si el poeta (no me gusta la expresión ‘poetisa’, la verdad) es mujer entonces debe escribir de un determinado modo y abstenerse de tratar ciertos temas. ¡Qué antigualla! (con perdón de las antiguallas). Es una pena que se vea cualquier arte de esa manera, sobre todo a las puertas del siglo XXI y después de tanta agua bajo el puente. [...]

[..] la teoría de la poesía como transgresión (básicamente como transgresión lingüística) es una de las que, en mi opinión y en mi práctica, es más operativa y efectiva. No quiere decir que sea la única ni, mucho menos, que con ella se pretenda abarcar toda la poesía. Pienso que en verdad bastaría con decir ‘la poesía es’ sin agregar nada detrás porque también estoy de acuerdo en que no es posible definir la poesía, no por lo menos categóricamente. Pero como le decía, mi paso por la academia me ha dejado la manía de observar las cosas desde uno u otro punto de vista, una u otra teoría, y en este caso, en realidad, lo que realmente salió a la luz, con el poema de Dana y con el comentario que provocó fue el cariz absolutamente subversivo de la poesía, más allá de cualquier concepción, teoría o punto de vista que uno tenga sobre la poesía en general. No sé si alguna vez, al menos en mi experiencia, tuve la oportunidad de ver con tanta claridad dicho fenómeno. Por eso salieron esas líneas, un tanto exaltadas.
La cuestión es que la teoría que sostiene lo de la transgresión lo hace -como decía más arriba- básicamente desde el punto de vista lingüístico. Así, la poesía es una constante transgresión de los diversos planos del lenguaje (fonético, morfológico, semántico y sintáctico, además de otros aspectos que también entran en juego como lo visual) por tanto siempre habrá algo que transgredir, pues la lengua es un elemento vivo, que muta y se transforma y se metamorfosea constantemente y si las combinaciones de sus elementos son potencialmente infinitas… no hay límite entonces. Al menos, yo lo entiendo así. O, en todo caso, hay un único límite, que es el silencio.
En fin. Es para debatir ampliamente, por supuesto.
Mis respetos.

La respuesta de la autora

“No es que no sepa agradecer que me desnuden, que agiten mi poema y se lo prendan, es que no soy ésta que escribe, soy la otra, la que no sale en los poemas ni en las fotos, la que deja que se quemen las hamburguesas, la pésima madre, la maestra que no sabe como hacer para que escuchen, la esposa inexistente, la amante incapáz. Soy una mujer que logra cubrir sus agujeros escribiendo y que vuelve a agradecer que la desnuden ¿A quién no le gusta ?, pero el cuerpo que ven es solamente superficie, a esta mina no le trinan los ovarios, le trinan los ovarios a las que luchan por un ideal, a las que enarbolan las banderas de la fe, a las que ponen manteles blancos en la mesa de sus hijos, a las que se hacen respetar por los que aman, a las que curan heridas, a las que ven morir sus raíces de hambre y sin embargo siguen en pie.
Hace poco me acusaron de “usarme para poder escribir” y puede que sea cierto, pero yo también me uso ¿De qué escribiría si no existieran mis afectos? Son ustedes mis mujeres, mis hombres, mi letra. [...]

dana…con todo mi amor.”

Colaboración de Drenka Balich, 1 de marzo de 2007, editado por ITo.

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