Archivos mensuales: Julio 2007

 ¡ATENTI, NENA, QUE EL TIEMPO PASA!

Hoy, mientras venía en el tranvía, carpeteaba a una jovenzuela que, acompañada por el novio, ponía cara de hacerle un favor a éste permitiéndole que estuviera al lado. En todo el viaje no dijo otra palabra que no fuera sí o no. Y para ahorrarse saliva movía la “zabeca” como mula noriega. El gil que la acompañaba ensayaba todo el arte de conversación, pero al ñudo; porque la nena se hacía la interesante y miraba al espacio como si buscara algo que fuera menos zanahoria que el acompañante.

Yo meditaba broncas filosóficas al tiempo que pensaba. En tanto las cuadras pasaban y el Romeo de marras venía dale que dale, conversando con la nena que me ponía nervioso de verla tan consentida. Y sobrándola, yo le decía “in mente”:

-Nena, no te hablaré del tiempo, del concepto matemático del rantifuso tiempo que tenían Spencer, Poincaré, Einstein y Proust. No te hablaré del tiempo espacio, porque sos muy burra para entenderme; pero atendé estas razones que son de hombre que ha vivido y que preferiría vender verdura a escribir:

“No lo desprecies al tipo que llevás al lado. No, nena; no lo desprecies.

“El tiempo, esa abstracción matemática que revuelve la sesera a todos los otarios con patentes de sabios, existe, nena. Existe para escarnio de tu trompita que dentro de algunos años tendrá más arrugas que guante de vieja o traje de cesante.

“¡Atenti, piba, que los siglos corren!

“Cierto es que tu novio tiene cara de zanahoria, con esa nariz fuera de ordenanza y los “tegobitos” como los de una foca. Cierto que en cada fosa nasal puede llevar contrabando, y que tiene la mirada pitañosa como sirviente sin sueldo o babión sin destino, cierto que hay muchachos más lindos, más simpáticos, más ranas, más prácticos para pulsar la vihuela de tu corazón y cualquier cosa que se le ocurra al que me lee. Cierto es. Pero el tiempo pasa, a pesar de que Spencer decía que no existía y Einstein afirme que es una realidad de la geometría euclidiana que no tiene minga que ver con las otras geometrías… ¡Atenti, nena, que el tiempo pasa! Pasa. Y cada día merma el stock de giles. Cada día desaparece un zonzo de la circulación. Parece mentira, pero así no más es.

“Te adivino el pensamiento, percalera. Es éste: ‘Puede venir otro mejor’…

“Cierto… Pero pensá que todos quieren tomarle tacto a la mercadería, pulsar la estofa, saber lo que compran para batir después que no les gusta, ¡qué diablo! Recordate que ni en las ferias se permite tocar la manteca, que la ordenanza municipal en los puestos de los turcos bien claro lo dice: ‘Se prohíbe tocar la carne’, pero que esas ordenanzas en la caza del novio, en el clásico del civil, no rezan, y que muchas veces hay que infringir el digesto municipal para llegar al registro nacional.

“¿Que el hombre es feo como un gorila? Cierto es; pero si te acostumbrás a mirarlo te va a parecer más lindo que Valentino. Después que un novio no vale por la cara, sino por otras cosas. Por el sueldo, por lo empacador de vento que sea, por lo cuidadoso del laburo… por los ascensos que puede tener… en fin… por muchas cosas. Y el tiempo pasa, nena. Pasa al galope; pasa con bronca. Y cada día merma el stock de los zanahorias; cada día desaparece de la circulación un zonzo. Algunos que se mueren, otros que se avivan…”

Así iba yo pensando en el bondi donde la moza las iba de interesante por el señor que la acompañaba. Juro que la autoengrupida no pronunció media docena de palabras durante todo el viaje, y no era yo sólo el que la venía carpeteando, sino que también otros pasajeros se fijaron en el silencio de la fulana, y hasta sentíamos bronca y vergüenza, porque el mal trago lo pasaba un hombre, y ¡qué diablos! al fin y al cabo, entre los leones hay alguna solidaridad, aunque sea involuntaria.

En Caballito, la niña subió a una combinación, mientras que el gil  se quedó en la acera esperando que el bondi rajara. Y ella desde arriba y él desde la rúa, se miraban con comedia de despedida sin consuelo. Y cuando el gaita motorman arrancó, él, como quien saluda a una princesa, se quitó el capelo mientras ella digitaleaba en el espacio como si se alejara en un “piccolo navio”.

Y fijándome en la pinta de la dama, nuevamente reflexioné:

-¡Atenti, nena, que el tiempo raja! Todavía estás a tiempo de atrapar al zonzo que tratás con prepotencia, pero no te ilusiones.

“Vienen años de miseria, de bronca, de revolución, de dictadura, de quiebras y de concordatos. Vienen tiempos de encarecimientos. El que más, el que menos, galgueará en la rúa en busca del sustento cotidiano. No seas, entonces, baguala con el hombre, y atendelo como es debido. Meditá. Hoy, todavía, lo tenés al lado; mañana podés no tenerlo. Conversalo, que es lo que menos cuesta. Pensá que a los hombres no les gustan las novias silenciosas, porque barruntan que bajo el silencio se esconde una mala pécora y una tía taimada, zorrina y broncosa. ¡Atenti, nena; que el tiempo no vuelve!…”

ROBERTO ARLT

Aguafuertes porteñas

Colaboración de Drenka Balich, 09/07/07

Follow me into the desert
As thirsty as you are
Crack a smile and cut your mouth
And drown in alcohol

‘Cause down below the truth is lying
Beneath the riverbed
So quench yourself and drink the water
That flows below HER head

Oh no, there she goes
Out in the sunshine THE SUN IS MINE

THE SUN IS MINE

I shot my love today. Would you cry for me?
I lost my head again. Would you lie for me?

Close your eyes and bow your head
I need a little sympathy
Cause FEAR IS STRONG and love’s for everyone
WHO ISN’T ME…
So kill your health and kill yourself
AND KILL EVERYTHING YOU LOVE!
And if you live you can fall to pieces
And SUFFER WITH MY GHOST

I shot my love today. Would you cry for me?
I lost my head again. Would you lie for me?
I left her in the sand (just a burden in my head)
I lost MY HEAD AGAIN. Would you cry for me?

Just a burden in my hand…
Just an ANCHOR on my heart…
Just a TUMOR in my head…
And I’m in the dark…

Follow me into the desert
As thirsty as you are
??????????
??????????

I shot my love today. Would you cry for me?
I lost my head again. Would you lie for me?
I left her in the sand (just a burden in my head)
I lost MY HEAD AGAIN. Would you cry for me?
Would you cry for me?

La letra pertenece al señor Chris Cornell, y está publicada en el disco Down on the upside, del año 1996.

Tradúzcala Ud.

 (me estoy perdiendo a Peter / lo que me pasó hace tres dìas)

ITo

ENTONCES

 

carta XXXIII

mi querida: hacia donde se empecina el deseo habrá que ir
ese horizonte es una línea afuera del papel
pero se escribe todavía    en nuestras manos
y estar en vuelo es una metáfora
que los aviones y la distancia no desmienten aún

porque una es una
mujer empecinada
y aquí tan lejos
(donde no hay cartas ni teléfonos ni lloraremos juntas)
en un doble movimiento he sabido
lo mejor de la partida y lo mejor de la llegada:
brazos

quién habrá de cuidarnos en este momento
de felicidad
cuando más expuestas somos y más estamos
expuestas a esa química de afuera
que disuelve los oros
y aumenta la ilusión de la alegría

qué haremos si el deseo se empecina
hacia esa clase de cosas que hacen lugar
al costado de la propia escritura

quién velará por nosotras tan frágiles
en un invierno no esperado
donde “el otro se desmorona interiormente
en un solo punto”
como desde un avión en vuelo a una pista desnuda
y queda una    trozada      en su metáfora    (del vuelo)
preguntándose hacia dónde se empecina   su deseo

LILIANA LUKIN
Cartas. De la Flor, Buenos Aires, 1992.

 

Recomendación de Dranka, siempre colaboradora activa…

Estrellas con masas superiores al límite de Chandrasekhar tienen, por el contrario, un gran problema cuando se les acaba el combustible. En algunos casos consiguen explotar, o se las arreglan para desprenderse de la suficiente materia como para reducir su peso por debajo del límite y evitar así un catastrófico colapso gravitatorio; pero es difícil pensar que esto ocurra siempre, independientemente de lo grande que sea la estrella. ¿Cómo podría saber la estrella que tenía que perder peso? E incluso si todas las estrellas se las arreglaran para perder la masa suficiente como para evitar el colapso, ¿qué sucedería si se añadiera más masa a una enana blanca o a una estrella de neutrones, de manera que se sobrepasara el límite? ¿Se colapsaría alcanzando una densidad infinita?

Fragmento de “Historia del Tiempo” de Stephen Hawking, extraído del capítulo 6º, Los Agujeros Negros.

“Encuentro.

Somos varios en uno.

En todo momento, mientras los personajes piensan y dialogan, suena el colchón de los sueños: ése colchón, es el mar donde flota éste ser, la imaginación de éste ser, la proyección de las imaginaciones creativas de Kirk y Jimi. Los 24 personajes.

Digámoslo de otra manera: el mar de los sueños, es la CREATIVIDAD, donde éstas (y otras) imaginaciones nadan libres, buscando el peso / el ancla / el lastre / la entrada que los sumerja definitivamente.

Sólo de ésa manera están completos y realizados, y pertenecen al mundo submarino de la creatividad. Los que están nadando en la superficie están constantemente TRABAJANDO hasta llegar a dicho punto, y los que no están trabajando, simplemente están FLOTANDO a la deriva, con el riesgo de quedar varados en quién sabe qué extraña orilla, y nunca jamás lograrán pertenecer al mundo de la creatividad.

No, no está aquaman; si hay un rey o ser supremo de éste mundo, es el mismo líquido que los contiene a todos: es propia elección flotar, o nadar para llegar al punto de sumergirse y SER inmersos en la creatividad.

Con esto digo que TODOS estamos en este mar.

¿Nos sumergiremos?”

Carlos Herrera