EL SABIO TIBETANO

         Venía bajando por un camino en la montaña pensando en algo que lo preocupaba, se tropieza con una piedra, se levanta y sigue su camino. Al otro día vuelve a bajar el sabio tibetano pensando en lo mismo y se tropieza con la misma piedra, ¿qué hace?, se sienta al costado del camino y piensa, ¿en contra de quién estoy?

  Esto nos pasa a todos en algún momento, por eso es muy importante ésta pregunta, pues la única forma de dejar de estar en contra de alguien es mediante el perdón, uno cuando perdona a otro no es que le hace un favor, sino que es uno que se saca la bosta de adentro. Yo puedo perdonar al que me roba porque entiendo que tiene que trabajar ésa parte para aprender, pero a mi casa no vuelve a entrar hasta que yo esté seguro de que lo ha hecho, recuperar la confianza es un trabajo de los más tediosos, si no es imposible, anda cerca.

  Pasaron 6 meses desde que toqué fondo y ya estaba bien, pero no la quería perdonar, entonces me empezaron a pasar cosas feas y me cuentan lo del sabio tibetano, la perdoné y todo fue para adelante.

 El perdón viene a ser como un enema de sentimientos, uno se limpia de verdad.

  Una vez me dijeron que el pasado no existe, yo diría que lo importante es el presente, que a su vez no es más que el resultado del pasado y el causante del futuro, si el pasado no existe ¿cómo funciona el karma?, diciendo, ya está no lo vuelvo a hacer, se pretende cortar el vuelo del boomerang, pero la única forma de contrarrestar el golpe es compensando el error, obviamente esta persona me decía esto porque el ego no la dejaba disculparse.

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