Respuesta a la inquietud del post previo.
Escrito espontáneamente.
¡Exacto! Esa pregunta es la que vengo indagando dentro mío desde hace más de 4 años a la fecha. Sigo. Hoy por hoy, la síntesis máxima es: ¿para qué? Lo expresaba éste sábado pasado en una charla con un amigo. Creía que no existía el por qué de la creación musical. Hoy me pregunto, ¿para qué?, que no es lo mismo que decir ‘¿por qué?’. Si el Todo nos envía como sensores remotos de sí mismo, ¿qué sentido tiene la vuelta de información develada como inmediata y reciente? Tiene sentido si consideramos que el Universo está en constante ampliación, tal vez, pero, si la teoría del Big Crunch fuese cierta, ¿dónde quedará la Música? ¿Silencio?
Es lo que vengo “predicando” hace tiempo. Ése “silencio”, acaso, ¿no es la expresión más sincera y natural de la música, del sonido, desmembrado como serie dodecafónica excusada en ordenamientos severos y más mentales, más lógicos, más fractales, más azarosos? ¿Acaso la inmediata expresión de la creación “improvisada”, composición en tiempo real, no es una mera manifestación de ordenamientos menos profundos, elevados?
Sigo considerando al Silencio y a la Idea clara en la mente, como la obra realizada: el sonido, es decir, la Música, en su máxima expresión, que significativa y paradójicamente, es su máxima síntesis.
La mente como un espejo; nada retiene.
¿?
ITo
